lunes, 29 de abril de 2013

DODECAEDRO



Es algo que no tiene nombre
 ni apellido
   ni registro de nacimiento
    ni tarjeta de crédito
     ni reporte
      en el censo.

Es algo que sólo yo conozco
  en mis noches
    cuando entro a
      mis cobijas y me pongo a
        pensar en ti

No es tampoco algo
con la frialdad de un plan
ni con el ajustado corsé de una
promesa.
No es un naufragio de palabras
ni un desierto de claridades
silenciosas y proféticas.

Es algo como la luna que está
en espera.
Algo como ese poema que tararea
mi recuerdo.
Algo como tu mano
y algo como mi
sonoro hombro que carcajea.

Es algo que no se dice
  sino cuando se intenta
    y algo como una bruma
      espumosa de incertezas.

Es una emoción que se acomoda
  perezosa como un gato
   escandalosa como una cascada
      perfecta como la rueda o el dodecaedro.


martes, 23 de abril de 2013

Llévame contigo





Llévame contigo,
no importa a dónde vayas,
no importa si te demoras
o te quedas, si piensas
en no volver
o en regresar mañana,
si tienes tu espacio tomado,
tu equipaje armado,
la compañía resuelta.

Llévame contigo,
porque tengo una ausencia
de mí misma, larga como
una procesión, y
estoy tan cansada
de cargar conmigo
sin saber a dónde,
sin conocer de dónde,
sin tomarme en serio.

Si me llevas contigo,
prometo portarme bien,
ser dócil,
obediente,
silenciosa,
contarte cuentos
en las noches,
recitarte poemas
en las mañanas,
susurrarte al oído
hasta que te duermas,
escribirte mi amor sin decir nada.

Sólo llévame contigo
como tu cartera,
y tu computadora,
tus proyectos,
y tus éxitos,
tus odios
y los malos recuerdos,
tus frustraciones
y los amores viejos.

Cárgame un rato mientras duermo,
que yo descanso mis dolores
en tu hombro o en tus piernas.
Cúrame un rato de mí misma,
mantenme lejos de mis nefastos
sueños.
Hazme dormir, regáñame, oblígame,
trátame como a un pequeño
sin casa y sin remedio.

Acomódame en tu dulzura
y tráeme de vuelta a la
sonrisa porque tú eres
como el amor
del que se va,
como la locura de los
ojos de esa niña perdida
en la calle de mis recuerdos.
Tu eres como otra parte de mí
que no conozco, y me sorprende
y me toma de la mano
y me enciende.

Llévame, llévame
que esta ciudad se va a
quedar tan desolada.

lunes, 22 de abril de 2013

El miedo



No nos digamos mentiras;
tú me quieres, yo te quiero.
No nos engañemos más
que el tiempo se escurre como el sol
entre las persianas

El miedo te respira en la nuca
y a mi me garabatea en los ojos.
El temblor te toma por asalto,
y a mí el futuro se me acorta
cada luna.

No nos digamos mentiras,
que tu encuentro me devolvió a
los resquicios de mis sueños,
y mis ojos te traen preguntas
mientras esquivas son las olas
de las respuestas.

No te enredes en el espejo,
no te salves en las lógicas
impuras de la métrica.
No te angusties por la vida
porque la vida es angustia
y la incertidumbre
su más delicioso elemento.

No nos engañemos amor,
que sólo nos tenemos
en el brevísimo respiro
del tiempo ido,
en la encantadora fantasía
del porvenir.

lunes, 15 de abril de 2013

HACIA TUS MANOS



















En mi mente te instalas
con inusitada confianza,
con inocente valentía,
con desenmascarada rutina.

Al corazón te trasladas
con vigorosa fluidez,
con una genuina sonrisa,
con infatigable pasión.

En sueños te convierto
y te juego,
te ubico en el tiempo
del escurridizo futuro,
en los escenarios de las ruinas, y
en los vaivenes de otras orillas,
en legendarios viajes del desierto, y
en ciudades sepultadas y encontradas.

En una sonrisa te beso,
y en últimas,
mientras en mi lengua escribes
palabras con acento a dulzura,
mi impulsiva fragilidad
logra que me exponga, que me revele
a mis necesarios secretos,
y que en una noche de silencio,
vaya de mis huesos
hacia tus manos
y viceversa.