miércoles, 11 de julio de 2012

Márchate


Cuando llegas a mi vida, tristeza,
se me escurren las distancias,
se me aparece la nostalgia
del tiempo porvenir, del sueño
infortunado.

Si me dejas, en la oscuridad
de mi cuarto, en la matutina
modorra del desempleado,
no me pidas que te traiga de nuevo
al corazón estrellado,
al lodazal de mi vida, tristeza

Márchate rauda, maligna, poética.
Sal por la puerta y déjala sonando,
o tírate por el balcón y haz un escándalo.
No me interesa ya retenerte a mi lado,
que se me fue la vida entre tu vereda
y el mar al otro lado,
y ya no logro volver al centro de mi pasado.

Ese árbol ya no está conmigo,
esta carta se lanzó al lago de mi vida,
mis palabras ya resonaron en tus lágrimas
y tus dolores ya hicieron nido en mi mirada. 

Déjame amarte en la distancia,
para cubrirme en la noche con la lluvia
de la risa,
que no quiero más esta asfixia
que me ha dejado sin olfato.

No hay comentarios: