jueves, 31 de marzo de 2011

Fragmento 2

Mi mamá me leía cuentos al despertar porque en la noche me gustaba jugar con el silencio de las sombras y el mundo. En la mañana aprendía de lo que otros soñaban y en la noche creaba mis ilusiones fantásticas, mis ficciones incorregibles. Cuando llovía ella lloraba en la cama mientras yo asomaba a la ventana presintiendo la magnitud del cielo.

Ahora él duerme mientras el mundo se cae tras nosotros y las ventanas se quiebran con golpes de agua que arrastran mis cobijas y mis piernas inertes, mientras mis ojos se ahogan respirando pánico y sin poder ver más que su espalda blanca llevada por el agua. ¿Me hundo o floto? No lo sé. Es tan difícil darse cuenta, no le encuentro fin al agua y sin embargo escucho las gotas caer, las gotas retumbando en mi cabeza desde la ventana de mi casa mientras mi mamá sigue llorando porque vino la lluvia.

CUANDO VINO LA LLUVIA (Fragmento 1)

Cuando recuerdes la vida recuérdame a mí. Cuando te entre el bichito del amor, regálamelo a mí. Cuando sepas que me quieres dímelo, que así un ejército de palabras seguras ira ganándole el terreno a las sombras movedizas de la duda.

Cuando me quieras olvidar olvídame por pedazos; empieza por lo más feo de mí para que así, poco a poco y mientras avanzas, hayas borrado las razones de olvidarme.

Cuando recuerdes tu vida recuérdame a mí que ese será un regalo fascinante, pues tendré la responsabilidad de crearte recuerdos imborrables, dignos de una vida feliz.

domingo, 14 de octubre de 2007

La Imposibilidad de la Totalidad

Él dijo: No puedo ser feliz
Ella dijo: La vida es la primera oportunidad
Él dijo: Es porque me falta algo
Ella dijo: ¿No puedo tener una segunda?
Él dijo: Creo que necesito un nuevo carro
Ella dijo: Yo no quise equivocarme
Él dijo: Ahora soy feliz
Ella dijo: ¿Y ahora?
Él dijo: Ella será feliz conmigo
Ella dijo: ¡"Sólo soy un lugar vacío"!
Él dijo: Te recojo a las diez
Ella dijo: Tengo una nueva primera oportunidad para morirme
Él dijo: Es imposible la totalidad

martes, 9 de octubre de 2007

La de siempre.

La historia tuvo su tiempo preciso.
Tan preciso como el plan
detallado de tu vida.
Tan incierto como el deseo
en tu plan.


El tiempo que nunca se detiene
implacable y soberbio.
Nos dejó algunos misterios
que mi inquieto corazón
busca descifrar.
Algunos jeroglíficos humanos
y los innúmeros nombres
de Dios que la cábala
suscribe.

La eternidad es una historia
con principio desconocido,
con repetición perpetua
de sólo una serie de actos
significativos.
Tu mirada y mi sonrisa,
tu historia y la maravilla
del tiempo transcurrido,
del que falta por vivir,
del que queda sin morir.
Tus manos, mi espera,
tu palabra, y la repetición
próxima y pasada.
Es esta la historia.
La nuestra. La de siempre.