La historia tuvo su tiempo preciso.
Tan preciso como el plan
detallado de tu vida.
Tan incierto como el deseo
en tu plan.
El tiempo que nunca se detiene
implacable y soberbio.
Nos dejó algunos misterios
que mi inquieto corazón
busca descifrar.
Algunos jeroglíficos humanos
y los innúmeros nombres
de Dios que la cábala
suscribe.
La eternidad es una historia
con principio desconocido,
con repetición perpetua
de sólo una serie de actos
significativos.
Tu mirada y mi sonrisa,
tu historia y la maravilla
del tiempo transcurrido,
del que falta por vivir,
del que queda sin morir.
Tus manos, mi espera,
tu palabra, y la repetición
próxima y pasada.
Es esta la historia.
La nuestra. La de siempre.
2 comentarios:
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...OM...
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