Si me quieres a tu lado, dímelo.
Si quieres que mis manos te acompañen
mientras tu mente crea los últimos trampolines
que requiere tu espectáculo.
Si quieres que mis ojos te alumbren el sueño
que de chico nunca te dejó dormir.
Si requieres mi cuerpo para entregar en una carcajada
tu alegría.
Si necesitas mis labios para que te digan las verdades
que tus secretos guardan como testamentos.
Si necesitas mis brazos para sostenerte,
Y mis manos para escribirte.
Si te sirve mi pensamiento para calmar el tuyo
y mis preguntas para crear las dudas.
Si deseas mi vida, mi tiempo, mi presencia,
mi calma y mi enojo, mi impaciencia y mi amor;
sólo pídemelo con gritos y palabras,
con música e ingenio,
que yo estoy imposibilitada para negarme.
1 comentario:
Cómo puedo yo pedirte algo que sé que no voy a obtener? Voy de la necesidad al deseo y de vuelta, en un trayecto que recorro sólo y sin parar. Cada vuelta, cada misma vuelta por el mismo sendero, me deja, sin embargo, cosas nuevas.
Una sóla cosa sí te pido: que toleres mis locura de vez en cuando; que una, aunque sea unita palabra tuya me llegue alguna vez...
Porque doy y doy vueltas y más vueltas a la celda, a esta celda mía, hecha de la matería más dura y rara que conozco, hecha de todo lo que no te puedo pedir.
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